En ocasiones podemos sentir que nos faltan las fuerzas físicas ( energía) y emocionales (recursos) para seguir el camino que nos hemos trazado para materializar y dar vida a una meta o proyecto. Aunque te parezca todo lo contrario, este sentimiento no es para nada un limite negativo, la buena noticia es que esta percepción de ti mismo surge para que te re-plantees si lo que estás haciendo para conseguir lo que te habías propuesto sigue estando alineado contigo mismo o ya no re-suena en ti... Si permanecemos en el SER, los otros dos estados del ser humano; hacer y tener se vuelven aliados. Nos aportan deseo, pasión e ilusión en el día a día creando el hábito necesario que nos acerque allá a dónde nos dirigimos mientras que si invertimos el orden de este paradigma , haremos algo para tener dinero, popularidad, tiempo, libertad ( lo que sea) y así ser alguien y/o felices. Un ejemplo muy socorrido; hacer régimen para adelgazar, sobre todo si se acerca...